Existen dos grandes grupos de helados por su composición, los de base láctea (helados crema, helados de leche y helados) y los helados de base acuosa (sorbetes y helados de agua). Ambos se elaboran a partir de la congelación de la mezcla de diversos ingredientes, pero su valor nutritivo es distinto:
No son básicos en la dieta como puedan serlo la fruta y las verduras, pero la leche que contienen supone un importante aporte de calcio y proteínas de elevado valor biológico.
Tienen un valor nutritivo menor, y aportan dosis variables de micronutrientes (vitaminas y minerales). La práctica ausencia de grasa en estos productos, los hace muy adecuados para regímenes y personas que quieran limitar el consumo de calorías.
Es importante recordar, que no hay alimentos “buenos” ni “malos, sino dietas equilibradas o desequilibradas. La dieta equilibrada distribuye la ingesta de alimentos a lo largo del día de una manera ponderada, según la comida de que se trate.
Los helados deben integrarse adecuadamente en el conjunto de la dieta.
El valor calórico de los helados es generalmente inferior a 300 Kcal/100 g, siendo como se aprecia en la tabla, mayor en los helados de base láctea que en los de base acuosa. En contrapartida a este mayor valor calórico, el contenido en nutrientes es también más elevado en los helados que llevan leche que en los que están elaborados con base acuosa.
Los helados de base láctea aportan las proteínas que contiene la leche, entre un 2,1 y un 5,0%, es decir, que el contenido proteico es similar al que contiene la leche. Mientras que los helados de base acuosa, no llegan a un 1%. Un consumo de 100 g de helado de base láctea proporciona entre un 5% y un 10% (dependiendo del tipo de helado y del grupo de población considerado) de la cantidad proteica que se necesita diariamente.
Los helados son productos dulces, su contenido en azúcares varía de un 16,4% a un 41.6% en los helados crema, de leche y helados. En los sorbetes y los helados de agua, el contenido medio de azúcares es similar. Es por tanto, el contenido en azúcares un punto débil de los helados, por eso se recomienda un consumo moderado.
Los helados elaborados con leche (helados de leche, crema o helados) pueden contribuir al necesario aporte de calcio en la dieta, concretamente los elaborados con leche son los que aportan más calcio con menos calorías.
Los helados de leche tienen un promedio de de calcio de 148.3 mg/100 g., los helados de crema un 99 mg/100 g y los helados del 88,1mg/100g.
Ente un 10% y un 20% de la cantidad diaria recomendada de calcio se consume con 100g de helado de leche o crema, siendo un complemento de calcio idóneo para mujeres embarazadas y periodos de lactancia, ya que son situaciones fisiológicas con mayor requerimiento de calcio, así como jóvenes y niños en periodos de crecimiento.
Las grasas en los helados aportan energía y proporcionan cuerpo y sabor al helado. Pueden ser de diferentes tipos, dependiendo del tipo de helado que se trate.
• Grasas de la leche (en forma de leche o nata).
• Grasas vegetales (en forma de grasa de coco, palma, grasas hidrogenadas, grasas del chocolate…)
Contenido de Lípidos (g/100g) en los diferentes tipos de helados:
Los helados crema tienen un promedio de 14.8% de grasa (de origen mayoritariamente láctea) en los helados el contenido medio es de 12.5%, en los helados leche un promedio menor de un 5% (principalmente lácteo). En sorbetes y helados de agua el contenido graso es prácticamente insignificante.
La diferencia en el origen de las grasas es un dato importante. Los helados crema y los helados de leche utilizan grasa de origen lácteo mientras que los helados, además de la grasa láctea se les puede añadir grasa de otro origen. La utilización de grasas vegetales supone un mayor contenido en grasa saturada que las grasas lácteas.